Si estás planificando tu boda, ya sabes que debes elegir testigos. ¿A qué se debe que exista esta figura? ¿Qué funciones desempeñan los testigos? ¿Cuántos deben ser? ¿Cuál es el protocolo con respecto a su ubicación y vestimenta? Todo esto lo responderemos a continuación. Tú y tu pareja sólo preocúpense por elegirlos bien.
Un poco de historia
Durante muchos años no fue necesario que en las bodas hubiera testigos especiales, sino que todos los invitados podían dar fe de haber participado del rito. Antiguamente, las bodas se celebraban en dos etapas: la esponsal, es decir, el acuerdo jurídico realizado por los padres de los contrayentes, y la nupcial, cuando el hombre y la mujer confirmaban y consumaban aquel acuerdo. Pero en el siglo XII, la Iglesia se planteó resolver la dificultad que había cuando mujeres que habían sido previamente entregadas a un hombre en la fase esponsal, terminaban entregándose voluntariamente a otro, en la etapa nupcial. ¿Había o no infidelidad? Se decidió que el pacto jurídico válido fuera el efectuado con el consentimiento de los contrayentes. Pero, para evitar la proliferación de la unión libre, se instauró la figura de los testigos para dar validez legal a la ceremonia. Los países protestantes inventaron el matrimonio civil, la Iglesia el canónico, ambos tienen en común la necesidad de testigos para que el vínculo tenga validez legal.
¿Quiénes pueden ser testigos?
Ante todo, hay que considerar que se necesita elegir testigos del Expediente y también testigos de la Boda. En cualquiera de los casos es indiferente si se trata de hombres o mujeres. Tampoco es necesario que sean los mismos para Expediente y Boda. Con respecto al expediente, es necesario que sean mayores de edad, no estén vinculados por lazos familiares directos con ninguno de los contrayentes pero que sí los conozcan bien, y que lleven su documento de identidad. Los testigos de Boda tienen requisitos similares. Los testigos pueden ser también los mismos padrinos.
¿Qué funciones desempeñan?
Básicamente, son los que le dan a la unión la validez legal, al dejar asentado que no hay inconvenientes a que se realice la boda. Suele tratarse de dos amigos cercanos de la pareja, a los que se les pedirá testimonio que no están casados y de que no existen impedimentos para que la boda se realice. Asimismo, también dan constancia de la libertad con la que la pareja se casa, y del hecho de que ambos son maduros como para decidirlo. Sirven para dejar constancia, con su presencia en la ceremonia y su firma una vez celebrada ésta, del compromiso adquirido.
A quiénes elegir
En España, así como en otros países también, la legislación exige que los testigos no sean de la misma familia que los contrayentes, o por lo menos, que no se trate de los padres. Con esto se busca evitar algo que, aunque nos suene muy extraño, aún se produce en otras culturas, que es el matrimonio arreglado por los padres sin el consentimiento de los novios.
Pero, dejando a un lado lo legal, la verdadera importancia de los testigos y su elección tiene que ver con el afecto. Al designar los novios a cierto invitado como testigo, se lo está destacando por sobre los demás invitados. Por lo general, se incluye algún miembro no directo de la familia vinculado a la pareja con un lazo de especial cercanía. También es habitual pedirles a dos amigos que sean testigos, en representación del resto. Pero, de cualquier manera, la lista de testigos se puede alargar cuando no se quiere tener problemas porque ciertos invitados se sientan excluidos.
Algo acerca del protocolo
Con respecto a la vestimenta, los testigos masculinos deben vestir siguiendo la línea del novio. Si éste viste chaqué, también deberán hacerlo los testigos. En cuanto a las mujeres, deben procurar no vestir ningún tono de la gama del blanco, para no opacar a la novia. En la ceremonia se les da una ubicación preferencial, en las primeras filas de los bancos. También es importante destacarlos en una ceremonia civil. Los fotógrafos suelen destacarlos también, tomando fotos individuales de los testigos, así como grupales con los novios.
Todo esto sirve de ejemplo para demostrar que la elección de los testigos es un tema importante y hasta delicado, que la pareja debe decidir con mucha paciencia y respeto.