El banquete de bodas es un acontecimiento muy solemne, ya que se está celebrando la unión nupcial de la pareja. Los responsables de organizarlo, de acuerdo con el protocolo, son los padres de la novia o de sus familiares más cercanos, quienes además son los anfitriones de esta celebración. Hay muchas posibilidades, según se trate de un banquete formal o informal, reducido o de un gran número de invitados, sencillo o lujoso. Esto depende principalmente del presupuesto del que dispongan los novios, así como de su decisión de acuerdo con el estilo que quieran darle a su boda. Lo mejor es buscar el punto intermedio entre la originalidad y la tradición, para dejar contentos a todos.
¿Por qué es tan importante preparar bien el banquete?
Pues porque así como celebrar una boda lleva un año de preparación, todo se puede estropear en un segundo si no se acierta con la comida. Así es: el banquete determina el éxito y el fracaso de la celebración. Y es difícil acertar en todo ya que depende de muchas personas diferentes (los encargados de la ambientación, del catering, el disc jockey, etc).
Los detalles imprescindibles
Aún cuando quieras celebrar tu boda con un banquete sumamente sencillo, para una docena de personas en algún restaurante de tu ciudad, hay algunos elementos que no pueden faltar. En primer lugar, los padres de la novia, o cualquier otro familiar que vaya a dar el banquete, antes de entrar y felicitar a los recién casados, deberán esperar de pie justo a la entrada para recibir a los invitados. También es fundamental que haya bebida para poder brindar por los novios. Durante el brindis, alguien (generalmente el padrino) debe encargarse de hacer un discurso corto, si es posible ingenioso, en el que se brinde pro su salud, y al cual conteste el novio. Por lo general, cuando se brinda por la salud de alguien se bebe vino, pero se puede ofrecer bebidas sin alcohol para las personas que así lo prefieran. Finalmente, debería haber un pastel de bodas para que lo corte la novia. Puede ser incluso un pastel casero pequeño.
Con sólo estos tres requisitos, un pequeño banquete puede resultar tan correcto y ameno como un banquete de lujo para mil personas en algún fastuoso hotel.
La comida del banquete
Las empresas que organizan banquetes de boda suelen ofrecer cada vez más opciones. Sin embargo, la mayor parte de las parejas sigue optando por los platos tradicionales. Eso se debe a que nadie quiere exponerse a que los invitados terminen dejando gran parte de la comida en los platos.
Cuando de innovar se trata, mejor hacerlo en el coctail. Por lo general se sirven una variedad de bocados fríos y calientes, acompañados de bebidas. Sirve como aperitivo mientras los invitados esperan el ingreso de los novios. Aquí muchos se animan a servir tapas elaboradas, sushi o canapés muy originales.
En cuanto a los menús de boda, en los banquetes se sirve desde asados hasta solomillo. Tanto la carne como el pescado son acompañados de salsas bien elaboradas. En banquetes más informales se sirven cazuelas, donde los invitados eligen el sabor que ellos prefieren.
Con lo que respecta a los postres, la clásica tarta de bodas ha dejado lugar a una selección de repostería fina: distintos pasteles, mousses, macedonia, hasta fondeau de chocolate. Cada uno se sirve lo que más le plazca. Finalmente, si se trata de una fiesta bien larga, es indicado ofrecer un final de fiesta a los invitados: un desayuno antes de irse a casa, felices y satisfechos.
Bebidas y música
A veces, los menús del banquete tienen incluidas las bebidas sin alcohol. Las bebidas alcohólicas se suelen pagar aparte. En este caso, se puede acordar con la empresa que haya preparado el banquete una barra libre. También hay empresas que permiten que los novios lleven las botellas de alcohol, en cuyo caso conviene preguntar si se cobra “servicio de descorche”.
En cuanto a la música, como para todo, hay multitud de opciones. Los que quieran seguir la tradición, optarán por contratar una orquesta. Pero si la pareja desea una boda más informal y con estilo, lo mejor es contratar a un disc-jockey. De esta forma, y menos dinero, los invitados podrán bailar la música de moda del momento.
Las mesas del banquete
Si bien con el menú los novios deben ser cuidadosos en su elección, con la misma o mayor prudencia han de preparar la disposición de las mesas para el banquete, ya que una mala ubicación puede provocar situaciones muy tensas.
Lo más tradicional en el caso de las bodas siguen siendo las mesas corridas, aunque está aumentando la tendencia a utilizar mesas redondas para grupos de ocho o diez personas, con una mesa presidencial donde se sientan los novios, los padres y padrinos. En estos casos es importante colocar una lista a la entrada del salón en donde se especifique la ubicación de cada comensal.
¿Dónde preparar el banquete?
El lugar que se elija para celebrar el banquete de bodas depende, en buena medida, del presupuesto del que la pareja disponga. Hoy en día hay muchas alternativas a los tradicionales salones de boda: fincas, casonas, hoteles. Cada vez más parejas optan por hacer bodas “a la americana”, donde todo se celebra en el mismo recinto, desde la ceremonia hasta el baile, pasando por el coctail y el banquete.
Claro que optar por fincas –o incluso, un castillo- es la opción más cara. Además, en muchos casos sólo se alquila el lugar, y los novios deben ocuparse de contratar por su cuenta el catering, la ambientación y la música. Los salones de boda, por su parte, ofrecen paquetes más económicos donde todo está incluido.