La despedida de soltero suele ser uno de los momentos más esperados… especialmente por los amigos de quien se casa. Diversión, cerveza, chicas, más cerveza, juegos, música, más cerveza… y sobre todo, ¡descontrol! Sin embargo, para que todo resulte de maravillas, es recomendable tener planeado el festejo y organizar de antemano los detalles. En general, de ello se encargan los amigos del novio.
Por supuesto, la despedida varía en función de la cantidad de invitados, las edades del novio y de sus amigos, el presupuesto del que dispongan, del estilo de cada uno, del recuerdo que quieren que su amigo se lleve de ese día y también de la época del año en la que se realice: de más está decir que los planes al aire libre son mejores en días templados o calurosos.
Consulta al homenajeado
No está de más decirlo: el novio tiene que tener cierto poder de decisión en lo que a su despedida se refiere. No todos se sienten cómodos yendo a ver strippers o visitando un cabaret, no todos están dispuestos a ser infieles a sus novias en la despedida, y no deberías forzar a tu amigo a sentirse mal. Asimismo, las bromas pesadas están fuera de lugar: una cosa es sorprender al homenajeado yendo a bailar todos vestidos de mujer –y convertir la humillación en risa-. Otra cosa es dejarlo desnudo en un callejón donde es posible que sufra un hecho delictivo del cual no salga bien parado. Existen casos de hombres que han debido ser hospitalizados, víctima de una broma de despedida de soltero que se fue de las manos. No permitas que se lleguen a esos extremos.
¿Cuándo organizar la despedida?
En algunos países se opta por celebrar la despedida la noche anterior al casamiento, ya que de esta manera pueden estar presentes los parientes y amigos que vienen de lejos con motivo del acontecimiento. Pero, de ser posible, lo mejor es organizarla al menos una semana antes de la boda, ya que de esta manera se le da al novio la posibilidad de “recuperarse” después de una noche de excesos.
¿Despedida mixta?
Hoy en día, cuando tantas parejas conviven antes del matrimonio y tienen muchos amigos en común, se ha ido perdiendo esa noción de la despedida de soltero como “la última oportunidad para pasarlo bien”. Incluso, algunos optan porque la despedida también sea conjunta. Puede parecer aburrido, pero en realidad no tiene por qué ser así: pueden comenzar la noche cada uno con sus amigos, y terminar yendo a bailar todos juntos. Un día al aire libre, con piscina, día de campo, sol y juegos, también puede ser una opción atractiva para las parejas que prefieren una despedida más tranquila.
Juegos para la despedida
Si quieres que la despedida que estás organizando sea a pura diversión, una buena sugerencia es la de organizar algunos juegos para el homenajeado y sus amigos. Los juegos tienen la ventaja de que pueden encajar a la perfección con cualquier tipo de despedida: son el complemento perfecto a una noche de tragos, sirven para la previa antes de ir de marcha, e incluso puede ser muy divertido jugarlos en las despedidas mixtas.
El poker es el juego de los solteros por excelencia. Si el grupo suele reunirse con apuestas de por medio, ésta es una buena oportunidad para doblarla: no solamente se juega por dinero sino que se puede apostar bailar con la mujer más fea de la disco, sacarse fotos embarazosas o pagar una ronda extra de tragos en el club nocturno. También hay juegos que sirven, exclusivamente para beber y beber. Por ejemplo, los conocidos wish y fubar. El primero, se juega “pasando” una pelotita imaginaria, sin equivocarse. El segundo es un juego con cartas: básicamente, a mayor número, más habrá que beber. De la serie “Perdidos”, también muchos recordarán el juego “yo nunca…”: uno cuenta algo que jamás haya hecho, y los que sí lo hicieron deben beber un trago.
Diferentes ideas
Cuando de despedidas de soltero se trata, hay para todos los gustos. La despedida más tradicional suele implicar una noche de bares con todos tus amigos, bebiendo mucho alcohol y yendo de marcha. También ir a ver strippers es una opción por la que muchos hombres aún se inclinan. En estos casos, la despedida de soltero es vista como una última noche de juerga que el novio se puede permitir, para empezar su matrimonio con el pie derecho. Pero también hay posibilidades más originales: por ejemplo, una batalla de paintball, practicar un deporte extremo como bungee-jumping o un salto en paracaidismo, irse de viaje toda la pandilla de amigos, visitar un parque de atracciones o incluso organizar una fiesta temática. Las hay de varios estilos: medieval, futurista, de los años 60. ¡El único límite es la imaginación!