En ocasiones se da la situación de que los miembros de una pareja no pertenecen a la misma religión. O bien que uno de los dos está bautizado y el otro no lo está. ¿Es posible contraer matrimonio en estas circunstancias? Por supuesto que sí, si bien, según los casos, puede ser más o menos complicado. A este tipo de casamientos se los conoce como boda mixta.
Y no son tan raros como cabría suponer. En efecto, en España el número de bodas mixtas se ha triplicado en los últimos cinco años. De los 228.000 matrimonios que hubo en España en 2007, 22.294 fueron mixtos. Por suerte, las cosas son más sencillas cada día y, superado el papeleo tanto civil como eclesiástico, estas uniones son posibles y socialmente aceptadas en la actualidad. Si están decididos a celebrar una boda mixta, he aquí algunas cosas que deben saber.
¿Por qué ocurren las bodas mixtas?
Hoy en día vivimos en un mundo globalizado, debido a los avances que la ciencia y la tecnología han experimentado en estos últimos 20 años, en especial en los medios de comunicación y de transporte. Por eso hoy podemos ver que las distintas naciones están más cerca y que los habitantes de nuestro planeta se interrelacionan de una manera nunca antes imaginada. Debido a los flujos migratorios de personas podemos conocer y convivir en nuestra sociedad con gente de otras culturas, lenguas y folklore, podemos viajar más rápido a lugares lejanos y también estamos enterados de manera inmediata de lo que sucede en todos los rincones del mundo. Los matrimonios interraciales, interculturales e interreligiosos, originados -en parte- por el incremento de la inmigración.
¿Es muy difícil organizar una boda mixta?
Depende. Hay algunas religiones, como la católica, que permiten casar a uno de los miembros de su feligresía con otra persona que no pertenezca a la misma. Otras religiones, como el judaísmo, ponen más reparos. Siempre hay opciones cuando la legislación del país avala estas uniones, y lo único que ambos miembros de la pareja deben tener bien en claro es lo mucho que se aman, y considerar si provenir de diferentes religiones no puede conllevarles dificultades más adelante (por ejemplo, al educar a los hijos).
Matrimonio civil
Cuando dos personas de distintas religiones quieren contraer matrimonio, pero alguna de las religiones no les permite casarse por esa fe, siempre tienen la opción de casarse sólo por civil. La unión tendrá perfecta validez legal y no habrá inconvenientes. Hay que aportar la documentación solicitada y abrir el expediente matrimonial que, salvo que tarda unos meses más, no tiene más complicación.
Sí es importante informarse bien acerca de la documentación especial que hay que presentar en caso de que alguno de los dos, además de diferente fe, sea extranjero. Pero de todas maneras, no debería haber obstáculos para el casamiento.
Matrimonio mixto en la Iglesia Católica
Para el catolicismo, el matrimonio es posible cuando al menos uno de los dos profesa la religión católica y está bautizado. Asimismo, posible que haya una conversión a la fe católica por parte del que pertenezca a otra religión. La Iglesia Católica contempla dos situaciones especiales, que son mixta religión, es decir, de religiones distintas o bien, matrimonio entre bautizado y no bautizado. Los católicos tienen derecho a esposar a una persona no católica con la condición de pedir al obispado una petición de “dispensa de disparidad de culto”. En cuanto a las personas cristianas pero no católicas tendrán que hacer una petición de “dispensa de religión mixta”.
Es algo más complicado planear una boda religiosa cuando se dan estas situaciones, por lo que la pareja debe informarse con tiempo para que no surjan inconvenientes cuando el banquete ya está reservado.
Cuando uno de los miembros de la pareja profesa ya la fe católica y quiere contraer matrimonio con otra persona no creyente, se puede celebrar un matrimonio mixto. Para ello es necesario pedir una dispensa que permita esta unión mixta. Una de las condiciones suele ser la de que la pareja prometa educar a sus hijos en la fe católica. Durante la ceremonia, el contrayente católico ha de estar bautizado y puede recibir la Comunión mientras que el otro no comulga.
Otras religiones
Cuando de los dos contrayentes el hombre es musulmán, la mujer puede casarse sin necesidad de convertirse al Islam. De hecho, existen varias uniones entre parejas de españoles y marroquíes, y en este caso los hijos son criados como musulmanes. No se permite, en cambio, la unión de una mujer musulmana con alguien que no sea musulmán. En el caso del judaísmo, la religión no acepta ceremonias que involucren a una persona que no sea judía, tanto en el caso de un judío que se casa con una no judía como el de una judía que se casa con un no judío. Los cristianos protestantes manifiestan apertura a los matrimonios mixtos, con la única condición de que «el cónyuge no cristiano no debe oponerse a la posibilidad de que sus futuros hijos oigan hablar de Cristo». Entre los budistas y católicos no hay mayores problemas dado que el budismo no da mayor importancia al matrimonio.