Hay quienes sueñan posibilidades muy originales y divertidas para su boda. Y también están aquellos que sueñan con una boda tradicional como la han imaginado siempre. De cualquiera de las dos maneras, la boda resultará un momento inolvidable, lo más importante para la vida de los contrayentes y de sus invitados.
¿Sueñas con que tu boda sea tradicional? ¿Quieres saber cómo debe ser? Sigue leyendo y presta atención a estos consejos.
Organizar una boda tradicional, ¿lleva tanto tiempo como dicen?
Sí. La verdad es que son muchos los detalles de los que hay que ocuparse, y por eso planificar una boda lleva alrededor de un año. Las bodas informales, por lo general para menos invitados y en lugares menos requeridos, pueden organizarse con algunos meses menos de preparación. Pero si sueñas con invitaciones delicadas, un vestido de novia hecho a medida, una orquesta de violines tocando a la entrada y un banquete ideal, comienza a organizar las cosas, pues la boda perfecta lleva tiempo y trabajo.
¿Sólo se puede tener una boda tradicional casándose por iglesia?
No necesariamente. Si por algún motivo tú y tu pareja prefieren tener un matrimonio por civil, puedes reservar el vestido de novia para el banquete, y hacer una fiesta a toda pompa.
¿Qué pasos hay que tomar, de acuerdo con la tradición, antes de casarse?
Si bien hoy en día no se estila, las bodas tradicionales están precedidas por la petición de mano de la novia. En la actualidad consiste en una reunión con las dos familias donde los prometidos hacen oficial la noticia (cuando en realidad lo más común es que todos lo sepan de antemano). Los novios intercambian regalos en presencia de sus familiares y es costumbre que sean los padres de ella quienes paguen la cena.
Siguiendo la tradición, la boda se paga dividiendo los gastos entre las dos familias. Por ejemplo, la familia de ella suele hacerse cargo del vestido y del banquete, la de él paga los anillos y el viaje de bodas, etc.
¿A quiénes hay que invitar a una boda tradicional?
Esto depende, ya que más allá del deseo de la pareja de invitar a una mayor o menor cantidad de personas, lo que suele primar es el presupuesto con el que cuenten. A algunos invitados (como a los del núcleo familiar y los amigos más cercanos) se los considera invitados de obligación. El resto de los invitados, los optativos, son amigos de los padres o bien personas a cuya boda la pareja ha asistido. Eso sí, todos los invitados deben recibir su correspondiente invitación. Es una formalidad a cumplir que, cada persona invitada a una boda (tanto si asiste como si no) le haga un obsequio a la pareja. A su vez, los novios están obligados a agradecer cada uno de los obsequios recibidos.
La vestimenta más tradicional
Hoy en día algunas novias optan por vestidos modernos, sensuales y llamativos. Si la tuya será una boda bien tradicional, lo más típico es conservar el vestido blanco, símbolo de pureza y de sencillez. Procura verte sencilla y elegante al mismo tiempo, con un vestido que no esté sobrecargado de detalles, que resulte cómodo como para permitirte disfrutar de la fiesta y que resalte tus mejores atributos físicos. Las pruebas del traje deben hacerse entre 12 y 6 meses antes de la boda. En cuanto al peinado y el maquillaje, que resulten lo más naturales posibles.
En cuanto al traje del novio, se puede optar por un chaqué o un traje de chaqueta, conservando tonos oscuros para el invierno y más claros si la boda es en verano. La corbata es lo que permite a los novios un toque de originalidad.
¿Cómo seguir la tradición del banquete?
Hay muchísimas tradiciones a tener en cuenta a la hora de organizar el banquete. La pareja de contrayentes debe ser la que decida cuáles de esas costumbres quieren respetar y si, por el contrario, prefieren dejar de lado a alguna. En la recepción, la primera parte del banquete, los novios no se encuentran presentes. Los invitados degustan un aperitivo y bebidas, y se van ubicando en las mesas, de acuerdo con puestos previamente asignados. La mesa presidencial será ocupada por los novios, sus padres, padrinos y abuelos. Con respecto al menú, es más importante que prime la calidad antes que la cantidad.
Al llegar los novios, todos los miran y los reciben calurosamente. Durante la hora del café o de los licores, los novios irán saludando a todos los invitados mesa por mesa, y tomándose fotos con ellos a la vez que agradecen su asistencia.
En cuanto al baile, lo tradicional es que la pareja de recién casados abra la primera ronda bailando un vals. Luego bailan la novia con su padre y el novio con su madre, y más adelante se van incorporando suegros, padrinos, abuelos y cualquiera que desee bailar con los afortunados contrayentes.
Existen otras tradiciones: las ligas, las arras, cortar juntos la primera tajada del pastel de bodas, obsequiar el ramo de novia… conversando con tu pareja decidirán poco a poco cómo adaptar cada uno de estos elementos a vuestros gustos y preferencias para hacer del día de la boda una ocasión verdaderamente especial e inolvidable.